lunes, 19 de marzo de 2018

Luis Loayza (1934-2018)

Luis Loayza (Archivo de A. Oquendo)

Cuando viajé por primera vez a Lima, debió ser por allá en 1974, una de las figuras jóvenes emergentes era Luis Loayza, pero tenía ya la fama de ser lejano. Recuerdo que Eduardo González Viaña me puso en contacto con algunos escritores de su época, como Alejandro Romualdo, Arturo Corcuera, Oswaldo Reynoso, Abelardo Oquendo, José Miguel Oviedo y otros más. De ellos me traje un morralado de libros firmados. Sin embargo, de Loayza no pude conocer nada. Con el tiempo, sin que nunca lo olvidara, la figura de Loayza se fue diluyendo hasta ahora que por vía de El País de Madrid, en nota de Raúl Tola y con foto del archivo de Abelardo Oquendo, me entero de su muerte en París el 12 de marzo, la semana pasada.
Con la muerte de Luis Loayza, la literatura iberoamericana pierde a uno de sus prosistas más elegantes e inteligentes”, dice Tola. Era un “raro talento”, nacido en Lima en 1934.
Muy jóvenes, con Oquendo y Vargas Llosa, fundaron la revista Literatura. Luego se fue del todo para Francia (salvo en vacaciones, regresaba). Trabajó como intérprete y como traductor. Dejó varios libros publicados, muy elogiados, pero que como antes, hoy tampoco se consiguen: Una piel de serpiente (novela, 1964), El sol de Lima (ensayos, 1974), El avaro y otros textos (1974), Otras tardes (cuentos, 1985), Sobre el 900 (ensayos, 1990). 
“A Loayza lo precedía el mito. Se decía que lo había leído todo, que su erudición era de una profundidad y amplitud abrumadora”. Raúl Tola cita a Alonso Cueto: "Yo lo escuchaba hablar de libros y autores. El ingenio, la gracia, la variedad de temas, sus chistes y bromas, su erudición, los personajes peruanos que evocaba, sus comentarios sobre Machen, De Quincey o Henry James (a quien conocía a la perfección), están entre los recuerdos más valiosos que tengo".
Miguel Saenz cita esta anécdota de Luis Loayza: “El 21 de mayo de 1965, Luis Loayza le ganó a Bobby Fischer, que encaraba 26 partidas simultáneas en Nueva York”.
Del retraimiento de Luis Loayza habla Fernando Ampuero: "No daba entrevistas, no le interesaba el mundillo literario. Le interesaban solo los buenos libros, que leía vorazmente y que a veces traducía. Muchos jóvenes, en una época, pensaban que era un fantasma inventado por Mario Vargas Llosa y Abelardo Oquendo”.
Y Vargas Llosa escribió: "Loayza es uno de los grandes prosistas de nuestra lengua y estoy seguro de que tarde o temprano será reconocido como tal. Ya lo era cuando yo lo conocí, en la Lima de los años cincuenta. Lector voraz, desdeñoso de la feria y la pompa literaria, ha escrito solo por placer, sin importarle si será leído, pero, acaso por eso mismo, todo lo que ha escrito exhala un vaho de verdad y de autenticidad que engancha al lector desde las primeras frases y lo seduce y tiene magnetizado hasta el final".
Es curioso. A Loayza nunca lo he leído; pero, nunca lo he olvidado. Y porque no pude conocerlo hace casi cincuenta años, he querido recordarlo hoy con esta nota. Tal vez, digo, tal vez, en eso consista la realidad de aquellos excelentes escritores fantasmas para quienes el placer de escribir se agota en ellos mismos, sin importarles si serán o no leídos.

lunes, 5 de marzo de 2018

Badrán, Boris y Luna de Locos


(De vez en cuando, en este blog, trataré de dar cuenta de los libros, revistas y periódicos que caen en mis manos. No a manera de crítica, sino de saludo. Hay demasiados codazos en el mundo de hoy; en cambio, muy pocos, poquísimos, abrazos. No importa que por saludar, también, me caigan coscorrones).

Nuevos cuentos de Pedro Badrán.
Este volumen, Margarita entre los cerdos (Random House Editores), es su quinto libro de cuentos. Badrán, nacido en Magangué, comenzó en 1985 con El lugar difícil. Ganó en 2000, con El día de la mudanza, el Premio Nacional de Novela Breve. Este libro, de nueve cuentos en 138 páginas, viene con los saludos amables de los escritores Luis Noriega y Juan Gabriel Vásquez. En esos cuentos, dice la nota de contraportada, “el detective Ulises Lopera busca su lugar en un mundo que le trae sorpresas todos los días”. Comienza con "La cruz de hierro" y cierra con "El misterio del cuarto amarillo". 

Los cuentos de Boris Ramírez Serafinoff
A raíz del I Concurso Nacional de Cuento de Pupiales, hace casi 20 años atrás, en 1999, conocí a Boris Arturo Ramírez Serafinoff, médico oftalmólogo, nacido en Mompox en 1967. Ahora veo su cuento ganador -aunque no se le da el crédito- en este bonito volumen, La música sobrenatural de Emilia Herrera, publicado por la Editorial Universidad de Antioquia. Junto a “Malocelli ante los pájaros”, el ganador, vienen otros once cuentos, incluido el que le da nombre al libro (editado a finales de 2015). “En todas las historias de la obra susurra la música”, dice la contraportada. Y en todos sobresale la escritura fina de Boris.

Luna de Locos, No. 26
Hace 18 años, el poeta Giovanny Gómez, publica en Pereira esta bella revista dedicada a la poesía. Este No. 26 abre con una portada del gran Dioscórides (Pérez), “Jonás y la abuela pechugona” (dibujo a lápiz), artista invitado para todo el número, el cual incluye poemas y textos de Wislawa Szymborska, Tonino Guerra, Enrique Vila-Matas, Hernando López Yepes, Carolina Sanín, Ma. Mercedes Carranza por Víctor Rodríguez Núñez, Jaime Sabines por Juan Felipe Robledo, Neruda por William Ospina, Víctor López Racha, Nelson Romero Guzmán y Julio César Londoño.
Luna de Locos recibe, por fortuna, el apoyo de la Universidad Tecnológica de Pereira.